martes, 22 de enero de 2013

EL MITO CAIDO...

Aparecio en Oslo, (Mundiales en ruta de 1993), en una tarde infernal de septiembre , cayendo a agua mares por las frias calles de la  capital escandinava...El maximo favorito al triunfo de aquel mundial tenía nombre español, Miguel Indurain, sin embargo un semi-desconocido para el gran publico, corredor yankee, saltaba a pocos kilometros de la meta del grupo y emprendía una persecución suicida, deseperada en pos de un momento efimero de gloria, de una caida segura o de una improbable medalla de Oro...y fué lo tercero.

Aquel joven de 22 años insolente y nervioso se llamaba LANCE ARMSTRONG, y su unica tarjeta de presentación hasta ese momento en el mundo del ciclismo era la participación en los JJOO de Barcelona 92 y el triunfo en la Semana Lombarda del 91...Recuerdo que al día sigueinte de su triunfo en Oslo, que lo cataputalba a la primera pagina del Olimpo ciclista, mi primo, ciclista amateur , me dijo bien claro: "apunta ese nombre, porque será un proximo ganador de Tour con seguridad, si nada sucede"...Pero sucedió.

La historia es de sobras conocida...lucha desesperada y suicida esta vez ante un enemigo mayor, el Cancer que superó con creces para volver en el 98 y vencer su primer Tour en el 99 ante el asombro y la admiración del personal....Como dijo en su día mi admirado  JAVIER ARES, "si le ha vencido a al muerte, como no le va a vencer al Tour..."Si vuelvo la vista atras, todavía puedo recordar aquellas tardes de Julio, en las que no era ningun español el que luchaba por el maillot amarillo, pero era el , el Ave Fenix, el americano que le venció a la muerte con su molinillo brutal, con su ritmo martilleante que acababa por sacar de punto uno por uno a todos sus rivales desde Zulle a Jalabert, pasando por Basso, Ullrich, Pantani,Heras, con esa inolvidable cara de asesino herido, enfundado en su traje de sudor y potencia desatada que llenaba portadas y minutos de Tv con solo apreciarla...

Hoy , despues de más de 13 años de aquella sucesión de exhibiciones fisicas, de aquellos gestos epicos que trascenden el mero espectaculo deportivo, para convertirse en leyendas y lo que es más ,en ejemplos vivos de que despues de sufrir una enfermedad terminal, uno puede, porque no, enfrentarse al más duro reto deportivo que pueda haber, en el mundo del ciclismo...ganar 7 veces un Tour de Francia... Hoy, sabemos que aquello fué una farsa, y lo sabemos no porque sobre el mito caigan acusaciones de ex compañeros envidiosos, operiodistas en buscas de increibles exclusivas, lo sabemos porque el propio mito lo ha reconocido con pelos y señales...

La confesión del mito con luz y taquigrafos, ante todo el mundo, ha sido uno de los golpes de efcto más bajos que ha sufrido no ya el ciclismo sino el deporte en general...'Cuando somos niños y no tan niños nos alimentamos de heroes, de aquel quien nos hubiera gustado ser o nos gustaría parecernos, vivir a traves de el ,experiencias que solo podremos vivir en nuestra imaginación...ganar 7 veces un Tour de Francia, ser el unico  humano en la historia que se enfrenta a tal empresa con semejante exito, es traspasar la frontera de la epica, es alcanzar el más alla, nada hay despues, solo la gloria eterna...Pero Lance traicionó ese sueño y lo hizo segun el por codicia, por exceso de orgullo, lamentablemente creo que  aun no és consciente de lo que ha traicionado no ha sido a el mismo y a su posteridad, sino a millones de personas que vieron en el un ejemplo perfecto para decirle al Cancer..."Si lance pudo, yo tambien...".

 Su felonía es inmensa, su verguenza debe ser el mayor de sus penitencias, me compadece ver a un mito caer de su podio, si su arrepentimiento es no sincero, no creo que seamos nadie para juzgarlo, es opinable...Mi impresión es que no hay nada en esta vida, ni menos la venganza,la fama, el placer del orgullo personal, ser el mejor... que lo valga todo, hay unos limites y la conciencia de cada uno ,ademas de los limites que las leyes imponen que no deben sobrepasarse, Lance Armstrong, es el ejemplo de que en esta vida no puede valer todo, el ciudadano Lance Armstrong tiene derecho a resarcir sus errores, como cualquier otro, pero el ciclista, el espejo, el referente deportivo, el mito Lance Armstrong se ha diluido como azucarillo en café y de el solo cabe recordar, que jamás existio en verdad...

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